Con la inminente llegada del buen tiempo, las barbacoas vuelven a convertirse en una de las grandes protagonistas de jardines, terrazas y reuniones al aire libre. Ningún plan genera tanta alegría como el hecho de reunirse con la familia y los amigos alrededor de las brasas para disfrutar de una jornada de risas y buena comida.
Sin embargo, aunque muchas personas dominan los aspectos más básicos, existen pequeños errores que suelen pasar desapercibidos y que pueden arruinar por completo el resultado final sin que apenas se note el motivo.
Una carne demasiado seca, un exceso de humo o una cocción irregular no siempre tienen que ver con la receta, con la experiencia del parrillero/a o con la calidad de los alimentos. En muchos casos, el problema está en ciertos hábitos incorrectos que se repiten constantemente alrededor de las brasas.
Precisamente por eso, y antes de que arranque la temporada parrillera por excelencia, es un buen momento para aclarar algunos de esos errores que arruinan una barbacoa y que conviene evitar para que todo salga a pedir de boca.
Cinco errores que arruinan una barbacoa que puedes evitar
1.- Utilizar carbón o combustible de baja calidad
Aunque pueda parecer un detalle secundario, el tipo de carbón influye directamente en la estabilidad de la temperatura, la duración de las brasas e incluso en el sabor final de los alimentos. Además, los carbones de mala calidad generan más humo, producen cenizas en exceso y suelen apagarse con rapidez.
Apostar por combustibles certificados y específicos para uso alimentario es fundamental para conseguir una barbacoa para chuparse los dedos.
2.- Abrir la tapa constantemente
También es habitual, en los modelos con tapa, abrir constantemente la tapa de la barbacoa para comprobar el estado de los alimentos. Cada vez que esto ocurre, se pierde calor y se altera el equilibrio térmico del interior, lo que provoca cocciones irregulares y un mayor consumo de combustible.
En barbacoas con tapa, lo recomendable es controlar los tiempos y evitar abrir innecesariamente para evitar fugas de calor que arruinen el resultado final.
3.- Excederse con la potencia del fuego
No tiene por qué cocinarse absolutamente todo a fuego fuerte. Muchas personas asocian una buena barbacoa con llamas intensas, cuando en realidad el exceso de temperatura puede quemar el exterior de los alimentos y dejar el interior crudo.
Este es otro de los errores que arruinan una barbacoa más fáciles de evitar. Piensa que lo ideal es crear diferentes zonas de calor y adaptar cada alimento a su intensidad.
4.- Abusar de inflamables líquidos para encender las brasas
Además de resultar peligrosos, pueden impregnar los alimentos de olores y sabores desagradables. Los encendedores ecológicos o las chimeneas de encendido ofrecen resultados mucho más seguros y eficaces.
5.- No dejar reposar los alimentos tras cocinarlos
Especialmente cuando se trata de carne a la parrilla (hamburguesas, costillas, chorizos…). No dejar reposar la carne cocinada en la barbacoa afecta directamente a la textura y la jugosidad. Un breve reposo permite redistribuir los jugos internos y mejora notablemente el resultado.
Evitar todos estos errores que arruinan una barbacoa resulta mucho más sencillo cuando se cuenta con un equipo fiable y diseñado para ofrecer un control preciso de la cocción. Por eso, si estás pensando adquirir una, acude a un centro especializado en barbacoas de acero inoxidable como JMN Inox.
Nuestras barbacoas son una inversión que marca la diferencia tanto en durabilidad para disfrutarla durante muchos veranos como en experiencia y resultado culinario. Ven a vernos si buscas un establecimiento de barbacoas de acero inoxidable en Madrid fabricadas en acero AISI 304 de la máxima calidad y garantía.
