También llamadas ‘cocinas fantasmas’ o ‘cocinas virtuales’, su nombre no les hace justicia ya que da la sensación de tratarse de un tipo de actividad culinaria, cuanto menos, sospechosa.
Sin embargo, lejos de todo eso, las dark kitchens se están convirtiendo en una de las tendencias más consolidadas en el sector de la hostelería. Y hoy nos gustaría hablarte de ellas y contarte qué tipo de equipamiento necesitan.
¿Qué son las dark kitchens?
La industria de la restauración ha tenido que adaptarse a las nuevas formas de consumo que imponen los tiempos actuales. Y en este contexto, uno de los modelos que ha ganado mayor protagonismo en los últimos años es el de las dark kitchens.
Una dark kitchen es una cocina industrial diseñada exclusivamente para preparar platos y propuestas gastronómicas que se distribuyen mediante plataformas de entrega a domicilio.
Dicho de otra forma, una dark kitchen es la cocina de un restaurante, pero sin nada más: no hay «restaurante al uso» con atención al público ni consumo en el local en una zona habilitada para ello.
Todo el proceso —desde la cocina hasta la entrega— está orientado al canal digital, con pedidos que se gestionan a través de apps o páginas web. Este formato responde a una demanda creciente de comida a domicilio, pero lo hace desde un planteamiento distinto al de la hostelería tradicional ya que, desde el origen, está concebido para ello.
¿Por qué surge este concepto de negocio?
El auge del delivery, impulsado por cambios en los hábitos de consumo, la digitalización y el impacto de la pandemia, ha propiciado la expansión de las dark kitchens.
Frente al modelo tradicional, este formato permite reducir drásticamente los costes fijos como gastos de personal, gastos de alquiler o compra de locales comerciales para comedor y servicio de sala, gastos de luz, limpieza… Además, facilita la expansión rápida de marcas de restauración y la posibilidad de probar nuevas líneas de negocio sin arriesgar tanto.
¿Cómo equipar una dark kitchen?
El éxito de una dark kitchen depende, en gran parte, de su equipamiento. Es esencial contar con instalaciones eficientes, funcionales y que cumplan con todas las normativas sanitarias.
Estamos hablando de una cocina industrial que debe ser muy operativa para cumplir con el gran número de pedidos que pueden llegar a recibir, especialmente, en algunos momentos o días de la semana. Por todo ello, cualquier dark kitchen necesita:
- Encimeras y mesas trabajo de acero inoxidable
- Estanterías de acero inoxidable para el almacenamiento de productos
- Campanas extractoras de alto rendimiento
- Fregaderos industriales adaptados a la capacidad del negocio
- Carritos y muebles auxiliares que faciliten el trabajo diario
La presencia de un equipamiento de acero inoxidable es clave ya que este material es resistente a la corrosión, fácil de limpiar y muy duradero, lo que garantiza la seguridad alimentaria y minimiza el mantenimiento. Además, permite una disposición modular que se adapta mejor al espacio disponible y facilita el flujo de trabajo.
Junto al mobiliario, también se requiere un equipamiento específico como placas y hornos profesionales, freidoras, refrigeradores, abatidores de temperatura y sistemas de envasado. Todo ello debe organizarse en estaciones de cocina ya que las dark kitchens funcionan como la cocina de cualquier restaurante “tradicional” y así debe estructurarse.
En JMN Inox contamos con mobiliario en acero inoxidable para equipar una dark kitchen: desde encimeras a campanas extractoras o mesas de acero inoxidable para hostelería en Madrid que no solo mejoran el rendimiento operativo, sino que también aseguran un entorno de trabajo profesional y adaptado a las exigencias del sector gastronómico actual.
